diumenge, 17 de febrer del 2008

Paisaje

En un pueblo de montaña, solitario y ahilado de la civilización se encontraba en medio, una casa acogedora y muy limpia, justo al lado un bosque inmenso y espeso, todo verde, mirabas hacia arriba y veías un cielo azul, sin nubes, era un lugar agradable, un lugar idílico, al fondo se distinguían unas montañas altas. Para mi era como un sueño estar allí y saber que es algo nuevo, no siempre estar en Cervera.